Pues si, amiguitos, ya estrenamos un nuevo año y yo aquí con estos pelos.
Las fiestas del 2006 no han sido ni siquiera una mierda. No han sido nada.
La experiencia de trabajar la noche del 31 no es que haya sido traumática, realmente me había preparado para la ocasión, pero lo que si me ha quedado muy claro es que no quiero repetir.
Cambiar de trabajo se convierte de nuevo en el objetivo de este año y no porque no me guste, si no porque ya me he dado cuenta de que he entrado en una empresa que hace aguas por todos los lados.
Después de un mes y 15 días ya tengo capacidad para analizar la situación, MI situación.
Quien me contrató es un cantamañanas incompetente y pasota que habla y habla, pero no cumple.
La categoría profesional no es la que me habían ofrecido y el salario tampoco.
El sueldo, por convenio, es una autentica burla. Las noches trabajadas y los festivos solo se consideran simples horas pagadas a un precio ridículo, no llegan a un euro por hora.
200 horas en Diciembre.
Lo dicho, quiero otro trabajo. 2007 allá voy.