
Ni se la de veces que este editor se abre y se cierra, sobre todo este largo fin de semana en el que mis noches en vela me dejaban tiempo de sobra.
Pero es que a veces tampoco hay mucho que contar ni que decir y a eso se suma la falta de ganas.
De momento no hay cambios a la vista, de ningún tipo y sigo con mi vida tranquila y sin sobresaltos.
Desde el lunes hasta el viernes mi resumen es ver amanecer al salir de trabajar y volver allí cuando el sol se ponía. La parte intermedia pasada en casa dando cabezadas. Días perdidos.
Ayer estuve en El Cormorán con un amigo con el que hablo a diario pero que aun no nos habíamos visto en persona y fue como esperaba. Genial Jorge.
Una tarde de sol y calor, junto a la playa y tomando cerveza de la buena.

Escuchando: Ricardo Arjona - Adentro