Por aquí de nuevo tras un periodo en el que he estado ocupando mi tiempo entre no hacer nada y perderlo.
De mis tiempos de guerra laboral sigo en las mismas. Sin encontrar nada que resulte interesante y a la espera de algunos cambios que pueden darse en donde estoy ahora en un plazo indefinido.
Una nueva batalla abierta en cuanto a un hermoso papiloma que me salió este verano en el pie y que me esta amargando la existencia. Llevo dos tratamientos de choque a base de que me inyecten un ácido y hasta ahora no huelo la victoria. Eso si, con cada inyección me hicieron levitar y sacar mi vocabulario menos refinado. Lo peor de todo es que me temo que no hay dos sin tres.
La familia... bien, gracias.